LA CIRUGÍA PARA PERDER PESO PODRÍA DEJAR A ALGUNAS PERSONAS CON ANEMIA

Para muchos estadounidenses obesos, la cirugía para perder peso puede ser una solución para deshacerse de gran parte del peso malsano.

Pero una nueva investigación sugiere que también puede conducir a una pérdida a largo plazo de glóbulos rojos saludables, algo que también se conoce como anemia.

En un estudio de veteranos de EE. UU. que se sometieron a una forma común de cirugía para perder peso (bariátrica), “las tasas de anemia son altas 10 años después”, concluyó un equipo dirigido por el Dr. Dan Eisenberg, cirujano bariátrico en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

Una especialista que revisó los hallazgos no se sorprendió.

“La anemia es un problema común en los pacientes que se han sometido a una derivación gástrica, y este estudio ilumina la gravedad del problema en los pacientes que no reciben un tratamiento adecuado”, dijo la Dra. Allison Barrett, directora de cirugía bariátrica en el Long Island Jewish Forest Hill, en Forest Hill, Nueva York.

Cree que la investigación “prueba que las complicaciones de la cirugía, como la deficiencia de vitaminas y minerales, se pueden reducir a través de una mejoría en el seguimiento”.

En el nuevo estudio, el equipo de Eisenberg siguió los resultados de 74 veteranos varones que tenían una edad promedio de 51 años y que se sometieron a un tipo común de cirugía para perder peso conocida como derivación gástrica en Y de Roux.

La tasa general de anemia antes de la cirugía era de un 20 por ciento, anotó el equipo, pero 10 años después de la cirugía esa cifra había aumentado a un 47 por ciento.

Pero la atención de seguimiento era esencial. Según el estudio, la anemia fue mucho más común en los pacientes que no recibieron un seguimiento cercano de parte de un cirujano bariátrico. En esos pacientes, las tasas de anemia aumentaron de un 22 por ciento antes de la cirugía a un 57 por ciento una década más tarde.

En contraste con esto, en los pacientes que  tuvieron consultas regulares con su médico para perder peso, las tasas de anemia apenas cambiaron: de un 13 por ciento antes de la cirugía a un 19 por ciento una década después.

Según el Dr. Mitchell Roslin, cirujano bariátrico, eso se debe a que unos tratamientos sencillos pueden controlar las deficiencias que pueden producirse tras la cirugía.

“En la derivación gástrica, la primera porción del intestino se deriva y el hierro se absorbe sobre todo en esa área”, explicó Roslin, director de cirugía para la obesidad en el Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York.

“En general, esto se puede compensar con los complementos adecuados, pero los pacientes que no toman los complementos recetados son propensos a desarrollar deficiencias”, señaló.

Según Roslin, la moraleja del estudio es que “la cirugía bariátrica sí ayuda [a controlar la obesidad], pero los pacientes no deben creer que están curados, y deben cumplir y seguir las indicaciones médicas durante el resto de sus vidas”.

El estudio aparece en la edición del 20 de septiembre de la revista JAMA Surgery.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor