SANOFI COMBATE LOS COSTOS DE IMPORTACIÓN DE VACUNAS CON SU PLANTA EN MÉXICO

En México, Sanofi Pasteur surte al sector salud con vacunas contra la influenza. Para hacerle frente a esta enfermedad, que causó una pandemia en 2009, la empresa invirtió en el país aproximadamente 100 millones de euros (mde) durante 2010 en la construcción y puesta en marcha de una planta en Ocoyoacac, Estado de México.

El laboratorio francés, con más de 85 años en el país, es hoy el proveedor de esta vacuna para el sector salud a través de Birmex, una empresa estatal, aunque en el sector privado también hay otros laboratorios que la tienen disponible como GlaxoSmithKline (GSK), Novartis y Abbott.

Sin embargo, instalar una planta de vacunas en el país no es una acción que otros laboratorios estén dispuestos a replicar. “Las vacunas se han vuelto difíciles de producir porque se exige que pasen por una serie de fases como si fueran medicamentos, y a la menor provocación, como un efecto colateral, se sacan del mercado. Sacar una nueva vacuna cuesta ahora como sacar un nuevo medicamento, y eso puede costar miles de millones de dólares”, explicó Alejandro Macías Hernández, encargado del Área de Microbiología de la Universidad de Guanajuato.

“La instalación de plantas de vacunas en México, por la transferencia de tecnología y los diferentes pasos que se necesitan para tener una vacuna, requiere una planeación en conjunto entre las autoridades y las empresas”, agregó Yolanda Cervantes, directora de investigación, desarrollo clínico y asuntos médicos de vacunas de GSK.

Sanofi destaca que la producción local es más conveniente porque la importación de las vacunas “es más cara por los costos logísticios en cadena fría, que requiere garantizar la integridad desde el empaque primario y secundario, las condiciones de refrigeración durante el transporte aéreo, almacenes fríos en aduanas y durante el transporte terrestre”, señaló por escrito el laboratorio.