OCHO COCTELERÍAS PARA DISFRUTAR DE LA CIUDAD DE BARCELONA

El mapa coctelero de Barcelona aúna locales clásicos que han sabido mantener viva la llama de las maravillosas alquimias mixológicas desde hace mas de 70 años y barras de última generación, en las que brillan jóvenes bartenders que aportan ingenio y dinamismo a un panorama cada vez más rico y diversificado.

Dry Martini (Aribau 162-166)

Javier de las Muelas fundó algunos de los mejores bares de la Barcelona de los años 80 y 90 antes de hacerse con las riendas de este mítico establecimiento. En él conviven los clásicos del recetario mixológico –empezando por el estelar dry martini– con las alquimias futuristas que pergeña su inquieto propietario. Habitual en el Top 50 de las mejores coctelerías del mundo.

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Bobby Gin (Francisco Giner 47)

Alberto Pizarro comanda una de las barras más apreciadas de Barcelona, que concentra cada noche a una variopinta legión de sofisticados acólitos a la magia de este sensible mago de la coctelería de autor. La oferta del local incluye también un apartado sólido con sabrosos bocados.

Ideal Cocktail Bar (Aribau, 89)

Este es otro de los grandes mitos de la coctelería barcelonesa, fundado en 1931 por Antonio Gotarda y capitaneado ahora por su nieto José María. Mantiene la decoración original del local, con un abigarrado estilo inglés, butacas tapizadas en rojo y mobiliario de madera. Para beber, combinaciones clásicas.

 

Boadas  (Tallers, 1)

Fundada en 1933 por el cubano Miguel Boadas, esta pequeña y entrañable coctelería ha visto pasar por su barra a varias generaciones de artistas, bohemios, periodistas y escritores, que le han rendido culto como un oasis de confortable hedonismo. Está a un tiro de piedra de las bulliciosas Ramblas.

Banker’s Bar (Hotel Mandarin Oriental;  Paseo de Gracia, 38-40)

Este reducto distinguido en un lujosísimo hotel es apto para el buen beber y la conversación pausada, decorado con cajas fuertes heredadas del antiguo banco que ocupó en tiempos este mismo espacio (de ahí el nombre del local).

Negroni (Joaquín Costa, 46)

Vecino del Museo de Arte Contemporáneo y del Centro de Cultura Contemporánea, es una coctelería de espíritu clásico dirigida por un buen conocedor del oficio, Daniel Gómez.

Bitter (Viladomat, 17)

En el barrio de Sant Antoni, conjuga el respeto a las raíces de la coctelería ortodoxa con los acentos creativos que aportan sus responsables, en un ambiente deliciosamente sosegado.

Boca Chica (Pasaje de la Concepción, 12)

Integrado en Boca Grande, un restaurante para-ver-y-ser-visto que reúne lo necesario para erigirse como uno de los lugares de moda de la noche barcelonesa: estética extravagante, con el sello de Lázaro Rosa Violán, y cócteles firmados por el siempre solvente mixólogo Sergio Padilla.

FUENTE: TRAVELER