LA PGR, EL ENIGMA POR RESOLVER: CORRUPCIÓN, IMPUNIDAD E INEPTITUD; LA GENTE QUIERE UNA FISCALÍA QUE SIRVA AL PUEBLO NO AL PODER

Por: Dr. José Óscar Valdés Ramírez

Desde hace años la impunidad, la corrupción, la ineficacia e ineptitud son las cartas de presentación de la Procuraduría General de la República. La procuración de justicia, la investigación de las conductas que pueden ser tipificadas como delitos son inexistentes, se inventan delitos, tesis, hipótesis y después legalmente caen en la Suprema Corte de Justicia de la Nación declarándolas ilegales y algunas inverosímiles.

En mi recorrido por el país, no se quejan de la inseguridad, se quejan de la impunidad, de la nula investigación de los delitos, de la falta de profesionalismo, la corrupción de la PGR y su nula credibilidad, agravan la situación nacional, a esto se suma la falta de reforma al artículo 102 Constitucional la Ley Orgánica de la nueva fiscalía, pues depende del Presidente de la República, será él y solo él será quien designe al nuevo fiscal, es una facultad Constitucional, lo demás es trámite.

Así que una fiscalía autónoma e independiente será imposible, no está en la Constitución como tal, su nombramiento depende del Presidente y en la Ley Orgánica está plasmada su dependencia al Ejecutivo federal, decir lo contrario es un discurso hueco e inservible.

Enrique Peña Nieto es el Presidente de México, la responsabilidad de una fiscalía independiente depende de él, pero si no lo hizo antes no lo va hacer ahora, así le queda la responsabilidad a Andrés Manuel López Obrador.

La Fiscalía General de la Nación es una papa caliente, la gente votó en contra de la impunidad y de la corrupción y en todo el país desean se aplique la ley, no existe Estado de la República donde me aborden y me digan los problemas que adolecen, se debe escuchar a la gente, no a imponer agenda, la agenda debe ser del pueblo, quien tiene la esperanza en un cambio real, no esperan que pase lo que con Vicente Fox que solo llegó a servirse del poder y hacer fortuna.

Después Felipe Calderón le hizo el juego a los americanos, empezó una guerra y su pupilo Genaro García Luna se enriqueció con el plan Mérida -no debe olvidarse que el responsable jurídico era el panista Roberto Ramírez que hoy está en la CONAGUA-. Así que va siendo la hora de que Calderón y García Luna respondan por haber armando al crimen organizado que hoy tiene al país en un baño de sangre.

Ante la ineficacia de esta administración y del desastre que hizo el comendador Castillo -quien debe responder a un desfalco descomunal ante la CONADE por más de mil millones de pesos y la PGR no hace nada- ya que no investiga nada, se dedica a negociar asuntos, la triada de los primos debe responder por tantas anomalías.

Peña Nieto debe ser juzgado por omisión, es imposible que no castigue a nadie, en la PROFECO nos siguen robando con su venia y nadie hace nada, es el país del  “no pasa nada”. Por eso la gente quiere un cambio, quiere castigo para los responsables, no que les perdonen sus delitos.

La fiscalía es una bomba de tiempo que se debe desactivar ya, las fosas de Jalisco son la punta del iceberg, vendrán historias de terror que pondrán en vilo a la nación, el Senado deberá escuchar las propuestas y ver los perfiles de los candidatos.

El martes se debate la convocatoria, si el nuevo fiscal de la nación carece de legitimidad será poco lo que pueda hacer, se necesita tener credibilidad para poner en marcha un plan nacional de reestructuración, una simulación no será bien vista por la sociedad, máxime si no se presenta un programa de reformas creíbles y se demuestra aplicación de la ley a servidores públicos…  será “El parto de los montes”.

El país se esta desangrando entre la ineficacia y la corrupción – generan una impunidad total-, no se aplica la ley a nadie que tenga poder, el que tiene medios no es alcanzado por la justicia esto es un sentir nacional que he palpado en mi recorrido por el territorio nacional, nadie confía en las autoridades a cargo de la impartición de la justicia.

El Senado deberá escuchar en debate abierto a todos los aspirantes y deberá permitir las sesiones públicas.

Lo que está en juego es la impartición de justicia para este país, una simulación y una fiscalía cuestionada no podrá realizar la transformación que se requiere, se debe transitar por una fiscalía temporal de transición y poner las bases para una fiscalía independiente que no la avale el Presidente de México ni el Senado, sino que sea por voto libre y directo de la población así tendrá legitimidad.

Si no se llega a esa posición con legitimidad será un fiscal cuestionado que en nada abona a la situación delicada que vive la nación, el próximo fiscal deberá ayudar al Presidente de México a dar solución, no a ser parte del problema.