MATRIMONIO INFANTIL CONSTITUYE UNA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS; PROPONEN PROHIBIRLO EN LA CONSTITUCIÓN

La diputada Verónica Juárez Piña (PRD) afirmó que el matrimonio infantil es violar los derechos humanos  de las niñas y niños, poner en peligro su desarrollo, y trae como consecuencia el embarazo prematuro y el aislamiento social, así como la imposibilidad de acceder a una educación o formación profesional.

        Propuso reformar la Constitución Política para prohibir, sin excepción alguna, el matrimonio entre personas menores de 18 años de edad y que el Estado prevenga el embarazo adolescente.

        En su iniciativa, remitida a la Comisión de Puntos Constitucionales, la legisladora perredista enfatizó que el matrimonio infantil también puede acarrear trabajos forzados, esclavitud, prostitución, violencia contra las mujeres y poner en peligro su salud física y mental.

        Señaló que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), cada año más de 113 mil niñas entre 15 y 18 años se casan en México, por lo que resulta urgente mejorar las condiciones y calidad de vida de las niñas, niños y adolescentes.

        Refirió que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “el matrimonio infantil es una violación de todos los derechos de las niñas y niños, los obliga a asumir responsabilidades para las cuales no están ni física ni psicológicamente preparados. Las niñas que son obligadas a casarse se ven atrapadas para el resto de sus vidas en una realidad que equivale a la esclavitud”.

        Algunas consecuencias negativas, dijo, son la separación de la familia y los amigos; la interrupción de su educación, pues una vez casadas las niñas, tienden a dejar la escuela; reducción de oportunidades; malos tratos, como trabajos forzados, esclavitud, prostitución, violencia, relaciones sexuales forzadas, así como problemas de salud como embarazos prematuros con riesgo para la madre y enfermedades de transmisión sexual como el VIH/sida.

        Subrayó que para las niñas puede ser catastrófico un embarazo, ya que siendo menor de edad, su organismo no está totalmente desarrollado y tras el parto pueden aparecer problemas que se evidenciaran a largo plazo. Además, los bebés tienen menos probabilidades de sobrevivir al parto o de morir antes de alcanzar los cinco años.

        En nuestro país, mencionó, la atención de partos es la sexta causa de muerte entre la población de 10 a 14 años, lo cual evidencia que el embarazo adolescente es un importante problema de salud pública.

        Juárez Piña refirió que datos de la ONU indican que en  países en desarrollo, 90 por ciento de madres adolescentes entre 15 y 19 años de edad están casadas, y las complicaciones propias del embarazo son la principal causa de muerte de las jóvenes en ese rango de edad.

        De acuerdo con el Inegi del censo 2010, un total de 434 mil niños y adolescentes se encuentran casados o en unión libre, de los cuales  más de 32 mil tenían entre 12 y 14 años, mientras que alrededor de 402 mil fluctuaban en edades de 15 a 17 años.

        Esta situación, indicó, va en contra de la Convención sobre los Derechos de los Niños aprobada por la ONU, por lo cual resulta urgente modificar los códigos civiles y/o familiares de los estados de la Federación para impedir uniones de menores de edad.