INAUGURAN EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA “EJECUCIÓN POR HAMBRE: EL GENOCIDIO DESCONOCIDO DE LOS UCRANIANOS 1932-1933”

  • Murieron 7.5 millones de inocentes por cuestiones raciales: Torreblanca Engell
  • Embajador de Ucrania sostiene que prevenir esos delitos “sólo se logrará condenando los hechos del pasado”

La Cámara de Diputados, a través del grupo de Amistad México-Ucrania y la Comisión de Cultura y Cinematografía, inauguró la exposición fotográfica “Ejecución por hambre: el genocidio desconocido de los ucranianos 1932-1933”.

En la ceremonia de apertura, se guardó un minuto de silencio en memoria de los 7.5 millones que murieron de hambre hace 85 años en el Holodomor u Holocausto de ese país.

El embajador de Ucrania, Ruslán Spírin, agradeció y reconoció la solidaridad y el humanismo de México con su pueblo, ya que la Cámara de Diputados aprobó, el 19 de febrero de 2008, una declaración en la que valoraron la tragedia del Holodomor como un acto de genocidio. “Apreciamos el apoyo del pueblo mexicano”, reiteró.

El diputado Santiago Torreblanca Engell (PAN), vicepresidente del grupo de Amistad México-Ucrania, afirmó que el objetivo de la exposición fotográfica es asegurar que el mundo sepa la verdad y encaminar nuestras acciones políticas y sociales, en el concierto internacional, para prevenir que se repitan estos hechos, porque este genocidio fue ocultado por la historia oficial hasta que salió a la luz con la Perestroika.

El propósito, también, es “vernos en un oscuro espejo como sociedad y preguntarnos ¿cuáles fueron las causas?, ¿por qué sucedió algo así?, ¿quiénes fueron los responsables?, ¿quiénes dieron ayuda a los que sufrían?, ¿quién quiso ignorar lo acontecido y bajo qué falsas banderas?

 

Consideró que “sólo respondiendo estas preguntas con honestidad y coraje podremos enfrentar la responsabilidad moral hacia la víctimas inocentes”.

Sostuvo que la primera mitad del siglo XX mostró las peores miserias del género humano, y cómo los fanatismos, en cualquier denominación, llevaron a múltiples genocidios. Nos hace recordar de lo que somos capaces; para que eso sea posible, tenemos que conocer que existieron.

Torreblanca Engell explicó que en el año 1932, el régimen soviético de Stalin mató de hambre al pueblo ucraniano; con la figura de colectivización, los obligó a producir granos, argumentando la redistribución de la riqueza por toda la Unión Soviética, pero cometió un verdadero genocidio, matando a una parte de la población por cuestiones raciales.

No se trató de una baja en la producción de granos, al contrario, aumentó; se trató de que no llegaran a quienes los producían, a los que  eran incómodos a ese régimen y a los que eran vistos como ciudadanos de segunda, precisó.

El embajador ucraniano llamó “a no ser indiferentes a la misericordia, a la compasión y a la justicia que ambiciona el triunfo del bien sobre el mal”. Pidió encender en los corazones una vela de memoria, para conmemorar, junto con el pueblo de Ucrania, a las víctimas de esta hambruna.

Ruslán Spírin afirmó que “el apoyo internacional fortalece la confianza en que la justicia histórica será renovada, así como nuestra voluntad de conseguirla en su totalidad, porque la verdad del Holodomor está al alcance de la opinión pública mundial y no puede silenciarse, además de que es reconocido por muchos países, gobiernos y parlamentos”.

Refirió que murieron 7.5 millones de ucranianos por hambre, es decir, una cuarta parte de la nación fue eliminada, pese a que el país tenía en ese tiempo, como ahora, un potencial agrícola elevado; se le consideraba el granero de Europa y abastecía de alimentos a la  región, por la tierra negra tan fértil que tiene.

La comunidad internacional debe comprender que la prevención de los delitos contra la humanidad en el futuro se logrará sólo condenando los hechos del pasado, subrayó.

Oksana Skrypets, agregada Cultural de la Embajada de Ucrania en México, resaltó que el objetivo de la muestra fotográfica es dar a conocer el genocidio de su pueblo, para que no se repita nunca más en ninguna parte.

Destacó que, en su país, el último sábado de noviembre se conmemora el Día de las Víctimas del Holodomor, encendiendo velas en los hogares para honrar la memoria de quienes murieron en ese genocidio.

En esos tiempos, dijo, cada minuto murieron 17 personas; mil cada hora y 25 mil todos los días en que duró la hambruna. Refirió que un objetivo fue aniquilar el espíritu nacional del pueblo en busca de que perdieran su identidad.

Indicó que la exportación de granos provenientes de Ucrania entre 1932 a 1933 se incrementó seis veces, aunque estaba vedado al pueblo comerlos.

Asistieron a la apertura de la exposición, Iván Pál Medvezky, embajador de Hungría; Yerzhan Jukenov, ministro consejero de la embajada de Kazajstán; Olga Shuplova, representante de la comunidad ucraniana en México; Kamala Talibova, representante de la embajada de Azerbaiyán; Luis Felipe Hernández Beltrán, del Grupo Editorial 3W México, y  Marta Oliva Obeso, directora general de la Revista Esfera.