ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, expresa profunda preocupación por las devastadoras consecuencias que han tenido, en las personas desplazadas, los recurrentes ataques de grupos armados en la República Democrática del Congo (RDC); por tanto, insta a que los esfuerzos humanitarios reciban apoyo urgente. Considerando que hay 6,2 millones de personas desplazadas internas y que más de 1,3 millones de congoleños han cruzado las fronteras para llegar a otros países africanos en busca de protección, la situación en la RDC constituye una de las más complejas y prolongadas crisis humanitarias en el continente. 

Desde marzo de 2022, en la provincia oriental de Kivu del Norte, 1,2 millones de personas han sido forzadas a abandonar sus hogares debido al resurgimiento de conflictos entre grupos armados y fuerzas de gobierno. En consecuencia, cientos de miles de personas viven en condiciones difíciles en albergues rudimentarios en los alrededores de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, y en el distrito de Kanyaruchinya, a las afueras de la capital.

En la tercer semana de abril, funcionarios de ACNUR de alto rango llegaron a Kivu del Norte y Kivu del Sur para escuchar a los desplazados. Las familias ansían que se restablezca la paz en sus lugares de origen, lo cual les permitiría volver a casa y recuperar sus medios de vida.

Los sitios espontáneos para desplazados, que suelen estar a unos cuantos kilómetros de distancia de las líneas de fuego del conflicto entre grupos armados irregulares y las fuerzas de la RDC en Kivu del Norte, ofrecen relativa seguridad a las poblaciones que han tenido que huir de la violencia. A las afueras de Goma, en el territorio adyacente de Nyiragongo, hay alrededor de 564.000 personas desplazadas. La falta de infraestructura y saneamiento ha puesto en peligro la salud, debido a brotes de cólera y sarampión. La temporada de monzones en meses recientes ha intensificado la urgente necesidad de contar con albergues adecuados.

En Buchagara (un sitio oficial de desplazados internos a las afueras de Goma que acoge a más de 15.500 personas desplazadas), las personas y familias vulnerables se están alojando en 3.000 albergues de emergencia, junto a cocinas comunitarias e infraestructura de agua y saneamiento recientemente instaladas. Actualmente, los albergues de emergencia existentes apenas cubren el 3% de las necesidades estimadas.

Las mujeres y las personas jóvenes están particularmente expuestas a riesgos de protección, incluida la violencia de género. Intervenir para brindar protección, sobre todo a mujeres y jóvenes, resulta vital para aliviar su sufrimiento y prevenir abusos y explotación. Las personas desplazadas en el sitio de Buchagara solicitaron más albergues para quienes los requieren, así como medios de vida – en el sector agrícola o comercial – para poder obtener ingresos. Contar con albergues adecuados es clave para que las personas se sientan seguras y puedan recuperar su dignidad. Conversar con las comunidades de acogida locales ha revelado esta necesidad. 

Más de 180.000 personas desplazadas han llegado recientemente al territorio de Kalehe; decenas de miles de ellas se están alojando en el pueblo de Minova, a dos horas de distancia al sur de Goma. Las comunidades de acogida locales han compartido generosamente sus ya limitados recursos con las poblaciones desplazadas, pero la presión se intensifica.

Con una tregua en los enfrentamientos en las últimas semanas tras un frágil alto el fuego en Kivu del Norte, algunos desplazados han intentado regresar a sus hogares. Sin embargo, muchas de estas personas retornadas se mueven por las duras condiciones en las que viven y por la necesidad de regresar a su hogar para cultivar las tierras a pesar de la incesante seguridad.

Con el generoso apoyo de la comunidad internacional, ACNUR ha ampliado el alcance de su respuesta, en lo que hace a los albergues, la gestión de sitios y la protección. De cualquier forma, las necesidades son enormes. La RDC es una de las situaciones humanitarias que cuentan con menos fondos en todo el mundo. Tan solo este año, ACNUR necesita $233 millones de dólares (USD) para responder a las necesidades de las personas desplazadas en la RDC; no obstante, apenas ha recibido el 15% de esa suma. 

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *